sábado 11 de octubre de 2008

Dos mexicanos que honran a México

Algunos de los lectores asiduos de Los Blogs de Spectator tal vez podrán quedar con una impresión pesimista y errónea de que México sólo puede ir por muy mal camino habiendo tanta gente mala, como la de la ultraderecha encubierta y como la del narcotráfico que están infiltrando e infestando las redes del poder corrompiendo todo lo que tocan, sin el menor respeto por la vida humana, sin el menor temor a lo que les espere en el más allá por la posibilidad de tener que enfrentar una justicia superior a manos de un Juez Supremo no puede ser sobornado conocedor de todos y cada uno de los actos de todo ser viviente.

Es por ello que, en esta entrega, Spectator dedicará el trabajo a dos mexicanos que cada uno a su manera y de formas distintas, han sobresalido por encima del estiercolero en el que se agitan los demonios corruptos que le han impedido a México el poder encontrar su propio destino. Estos son los verdaderos mexicanos, actuando en base a sus propias conciencias pese a los riesgos enfrentados, que dan a los demás el ejemplo a seguir. Son mexicanos como ellos con quienes el país debe estar en deuda de gratitud perenne, porque habiendo más como ellos México aún alberga esperanzas.

El primero que será mencionado, rindiéndole los máximos honores que se le pueda rendir aquí a cualquier ciudadano, es el Alcalde de Ixtapan de la Sal, Salvador Vergara Cruz, a quien vemos en la siguiente fotografía el 28 de febrero del 2008 inaugurando la Feria Expo Huitzuco 2008, acompañado por el Gobernador de Guerrero Zeferino Torreblanca Galindo:





Medio año después de llevarse a cabo la celebración de este evento, el país entero quedó conmocionado al recibir la siguiente noticia como un baño de agua fría:

Mataron a alcalde de Ixtapan 'por no cooperar'
Agencia Reforma
7 de octubre

Toluca— El narcotráfico mató al alcalde de Ixtapan de la Sal, Salvador Vergara Cruz.

Ayer, el procurador mexiquense, Alberto Bazbaz, reveló los nombres de 13 de los 14 detenidos por su presunta participación en el crimen del edil priísta, de los cuales 11 fueron presentados públicamente, entre ellos Juvenal Cruz Saucedo “El Viejo”, de 39 años, y Germán Ramírez Salinas “El Niño” o “El Tepache”, de 33, quienes habrían disparado contra el edil.

“Las personas detenidas tienen relación con actividades de distribución de droga en la zona.

“Y que precisamente ante la negativa del presidente municipal de tener algún tipo de contacto o relación con ellos, por virtud de la propia presión que estas personas reciben de quienes les proveen de la mercancía correspondiente, se da el atentado”, dijo Bazbaz en conferencia.

El funcionario no confirmó ni desmintió que el grupo criminal denominado “La Familia” estuviera implicado en el ataque.

“Algunos de ellos hacen algún tipo de referencia a la organización criminal La Familia, pero no tenemos indicativos que pertenezcan a ella”, dijo.

En entrevista posterior, Bazbaz señaló que la captura de los 14 implicados derivó del testimonio de los sobrevivientes, el secretario del Ayuntamiento, Alfredo Rodríguez, y el regidor Edmundo Fuentes, y de personas de las inmediaciones donde se consumó el ataque.

“A raíz de una serie de operativos que realizó la Agencia de Seguridad, de filtros de control por la zona, y al mismo tiempo con las declaraciones de las personas que estuvieron en el lugar de los hechos y las propias declaraciones de los que sobrevivieron el atentado”, indicó Bazbaz.

De acuerdo a la prueba de balística realizada por la Policía Ministerial del Estado de México, se determinó que las balas que hirieron de muerte al edil provinieron de un AK-47 serie S1 8802703, el cual fue asegurado en el operativo.

Bazbaz agregó que la captura de los primeros ocho detenidos ocurrió el sábado, y el resto el domingo; a ellos se les aseguraron 4 fusiles de asalto AK-47, una escopeta, 64 cartuchos útiles para “cuerno de chivo”, dos cargadores para 100 cartuchos, una granada de gas lacrimógeno, tres radios, cuchillos, binoculares y ocho autos.

El procurador señaló que las tres personas que no fueron presentadas se encontraban rindiendo su declaración, y que sólo se reservaron el nombre de una de ellas mientras se define su implicación en los hechos.

Cuestionado sobre si en el ataque estuvieron implicados trabajadores o ex trabajadores del Ayuntamiento de Ixtapan, Bazbaz señaló que no hay indicios, de momento, de que así sea.

“Alguna persona en activo (en el Ayuntamiento) hasta este momento no tenemos información en ese sentido... Las investigaciones continúan, y una vez que tengamos confirmada la información la habremos de compartir con la ciudadanía”, anunció.

Bazbaz agregó que durante el atentado otra persona resultó herida por una bala perdida, quien fue identificado como ángel Fernando Morales, quien manejaba una camioneta tipo pick up marca Chevrolet con placas de circulación KV 43151, quien se encuentra hospitalizado y fuera de peligro.

El alcalde de extracción priista Salvador Vergara Cruz se negó a ser corrompido por el dinero del narcotráfico, no hubo cantidad alguna que pudiera comprar su conciencia, a sabiendas de que le podía costar su propia vida. En vez de aceptar convertirse en cómplice de los corruptores de la juventud mexicana, prefirió ofrendar su vida antes que ceder a las pretensiones de las cobardes alimañas que no conocen más dios que el dinero producto del narcotráfico. No ha habido otro funcionario (sobre todo entre los de extracción panista que en otros tiempos antes de llegar al poder habían dicho que iban a "salvar" a México) que haya igualado la actitud heroica de este joven edil cuyo nombre merece ser grabado y recordado permanentemente para la posteridad.

Cuando Spectator habla de juzgar la vida de una persona no por su raza o por su religión sino por sus actos, es precisamente a hombres de la talla como Salvador Vergara Cruz a los cuales está haciendo referencia.

A continuación tenemos las fotografías de los viles asesinos del incomparable héroe nacional Salvador Vergara Cruz, seres inmundos cuyas vidas todas juntas no valen lo que valía la vida del hombre que cobardemente mataron, cuyas vidas no valen ni siquiera lo que pagaron por los calzones que llevan puestos:





¿Habría estado dispuesto el actual Presidente de México, Felipe Calderón, a ofrendar su vida como lo hizo Salvador Vergara Cruz negándose a ser corrompido por las fuerzas siniestras cuyo único interés parece ser la destrucción de México? Spectator lo duda. ¿Por qué habría de hacerlo, si egoístamente en aras de su propio interés en convertirse en Presidente Felipe Calderón aceptó gustoso aliarse con los poderosos intereses económicos y la gente nefasta que lo apoyó en una asquerosa guerra sucia mediática que hasta la fecha sigue causando un mal sabor de boca entre muchos mexicanos? ¿Por qué habría de hacerlo, si no fue capaz ni siquiera de aceptar la propuesta hecha por el candidato izquierdista Andrés Manuel López Obrador de que se llevara a cabo un nuevo conteo de la votación presidencial del 2006 voto por voto, casilla por casilla, que dicho sea de paso podría haber legitimado el día de hoy al mismo Felipe Calderón ante la ciudadanía, y por el contrario se presentó personalmente ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación para pedir que no se llevara a cabo tal recuento? Si no fué capaz de cosas tan sencillas como estas, ¿por qué habría de esperar de él un acto que requiere del mayor valor que se pueda esperar de cualquier hombre, un acto de valentía sin igual como el que demostró con hechos Salvador Vergara Cruz?

Salvador Vergara Cruz tal vez no tendrá en estos momentos un estatua honrando su memoria, ni siquiera una calle que lleve su nombre en contraste con la avenida de Colima que lleva el nombre de uno de los fundadores de la ultraderechista Universidad Autónoma de Guadalajara cuyo legado nefasto fue el haberle consolidado al país una terrible organización clandestina fanática que está trabajando día y noche para consolidar el establecimiento de un gobierno paralelo secreto a espaldas de la población; pero ello no disminuye la estatura de Salvador Vergara Cruz ante los ojos de nadie, es hoy y debe seguir siendo por siempre un hombre que se ha ganado el derecho de ser llevado en el corazón de todos los mexicanos, sobre todo los de las nuevas generaciones, como ejemplo del mexicano nuevo que es la verdadera y única esperanza de México. Sus familiares pueden caminar con la frente en alto orgullosos del hombre cuyo nombre y apellidos han entrado a los libros de Historia por la puerta más grande que pueda haber.

México tuvo a su héroe nacional Salvador Vergara Cruz a tan sólo cuatro días de diferencia de que tuviera otro héroe el cual, en otro evento y por otras circunstancias, afortunadamente no perdió su vida y aún sigue entre nosotros, un héroe del que hablaremos a continuación.

El 3 de octubre del 2008 en el noticiero del mediodía de TELEVISA conducido por Dolores (Lolita) Ayala radiado a cadena nacional, casi perdida entre el resto de las noticias hubo una noticia que parecía muy interesante pero de la cual no se dió mayores detalles al público televidente. La noticia tenía que ver con la entrega de premios en el evento del Premio Nacional de Juventud, sobre la cual además de los detalles propios de la ceremonia la conductora agregó en forma muy escueta que unos estudiantes manifestaron una “inconformidad” sin darse mayores detalles. Sin lugar a dudas, muchas preguntas habrán surgido en las mentes de muchos de los televidentes. ¿De qué se trataba esa “inconformidad”? ¿Quienes eran esos estudiantes? ¿Qué fue lo que les respondió el Presidente? Pero estas preguntas quedaron sin respuesta alguna, porque en esos momentos TELEVISA se estaba dedicando de lleno a lo que mejor hace: la censura política, demostrando de paso que la TELEVISA de hoy es la misma TELEVISA que en los tiempos hegemónicos del partido único del PRI, demostrando que no ha cambiado en nada. Esta intentona por ocultarle a los televidentes un hecho de la mayor trascendencia no es muy diferente a otros hechos tales como cuando el columnista Jack Anderson del periódico Washington Post afirmando estar en posesión de documentos oficiales confidenciales elaboró un artículo titulado “México hace millonarios a sus Presidentes” señalando un presunto enriquecimiento ilícito del Presidente en funciones Miguel de la Madrid Hurtado, de lo cual TELEVISA jamás hizo mención alguna aunque sí transmitió imágenes de funcionarios y legisladores lisonjeros “defendiendo” a Miguel de la Madrid de las “agresiones del exterior” pero sin especificar en lo absoluto a qué era a lo que se estaban refiriendo, dando origen a la surrealista escena en la que el Presidente de México estaba siendo defendido por televisión a capa y espada sin que el pueblo mexicano supiera exactamente de qué se le estaba “defendiendo”. La noticia, como debería haber sido dada desde un principio por la televisión a cadena nacional, es la siguiente:

Grita 'espurio' a Calderón
EL UNIVERSAL
4 de octubre del 2008

Distrito Federal— “Simplemente tenía que hacerlo”, mencionó Andrés Gómez, el mejor estudiante juvenil de México, quien gritó “espurio” al presidente Felipe Calderón.

Además, tal y como lo tenía contemplado, dejó con la mano estirada al primer mandatario cuando intentó felicitarlo por recibir el Premio Nacional de Juventud.

Sin ninguna alteración por haber sido detenido y llevado al Juzgado Cívico 33, ubicado debajo de la Plaza Comercial Pinosuárez, Andrés Leonardo Gómez Emilsson, narró lo que vivió ayer en pleno Palacio Nacional.

“El presidente estaba tratando de legitimarse, usando el ejemplo de Eufrosina (Cruz Mendoza, quien se postuló el año pasado como edil de Santa María Quiegolani), porque ella está y ha luchado toda su vida por valores democráticos en Oaxaca en donde a las mujeres no se les permite votar ni ser votadas por usos y costumbres” dijo.

Y agregó: “él estaba usando justo esa idea para legitimarse y eso me parece aberrante porque justo lo que él hizo en las elecciones de 2006, es no darnos voz a los mexicanos; en un proceso totalmente antidemocrático que demuestra que este país no es un país libre y él estaba diciéndolo como si ellos fueran los héroes de la democracia y ya no me pude contener y tuve que gritarle: espurio”.

El joven de 18 años de edad, quien cursa su último año de bachillerato internacional en Noruega, fue detenido junto con Mario Virgilio Santiago, estudiante de 24 años de edad, de la Facultad de Filosofía y Letras.

No se conocían, pero cuando Andrés interrumpió el discurso presidencial, Mario lo secundó. “En este país no hay libertad”, también gritó.

Al término del evento, el primero fue levantado de su asiento, con todo y premio, por elementos del Estado Mayor Presidencial.

Detrás de él se hizo lo mismo con Mario, quien iba de invitado al evento, también por su aprovechamiento educativo.

Los interrogaron, fotografiaron y mantuvieron incomunicados en una habitación de Palacio Nacional, donde Mario preguntó porqué habían sido detenidos. “Eso pregúntaselo a tu pinche conciencia”, le respondieron.

Luego fueron llevados a un juzgado cívico donde no hubo quien levantara cargos y ambos quedaron en libertad.

Mario resalta que en todo momento Andrés no soltó su premio y se mantuvo relajado, platicando de sus planes de estudiar en el extranjero ciencias cognoscitivas o matemáticas.

Mientras tanto, los padres de Andrés intentaron saber de él sin que nadie les informara de su paradero.

En Los Pinos informaron que no fincarían cargos en contra de los jóvenes y argumentaron que el EMP actuó “en cumplimiento de sus obligaciones”.

Los estudiantes fueron remitidos “por la probable realización de conductas que son sancionadas penal o administrativamente por la legislación vigente”, aunque omitieron precisar a qué legislación se referían.

Andrés Gómez, con 18 años, es hijo de Elin, una reconocida antropóloga, con maestría en Ciencias del Lenguaje e integrante del Centro de Enseñanzas de Lenguas Extranjeras, también de la UNAM, al igual que su padre Luis Gómez.

“Es absurdo que se hable de libertad y acallen una inconformidad, un punto de vista distinto”, dijo Luis Gómez, también profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

Al día siguiente, en el noticiero HECHOS del sábado 4 de octubre del 2008 transmitido a cadena nacional al mediodía por TV Azteca, noticiero visto por aquellos trabajadores mexicanos que sólo pueden sintonizar sus televisores al mediodía en sábado por no poder hacerlo entre semana al estar trabajando en horario normal de lunes a viernes, aunque se dió la noticia de la ceremonia de la entrega de premios en Palacio Nacional, no se hizo en lo absoluto mención alguna a la histórica interpelación de la que fue objeto Felipe Calderón. O sea que no sólo no se hizo mención a la "inconformidad" que fué manifestada, sino que "oficialmente", según Televisión Azteca, tal suceso nunca sucedió. Así es como estos monopolios televisivos intentan formar una realidad alterna no muy diferente a la que el Ministerio de Propaganda de Hitler fue construyendo ya sea repitiendo la misma mentira mil veces hasta convertirla en realidad o intentando tapar el sol con un dedo.

El encubrimiento manifiesto de esta noticia a manos del duopolio televisivo podría causar la impresión en muchos de que ésta no es la única noticia que le está siendo ocultada al pueblo de México, y de hecho es así. Pero, ¿qué otra cosa podría esperarse de unos medios de comunicación que en 1968 ocultaron mucho de lo que ocurrió durante la matanza de Tlatelolco a grado tal de que buena parte del material tiene que ser encontrado en las hemerotecas de los corresponsales extranjeros que no se prestaron al encubrimiento? ¿Qué otra cosa podría esperarse de unos medios de comunicación para los cuales la Organización Nacional del Yunque y las demás organizaciones secretas de la ultraderecha no existen y por lo tanto no hay por qué hacer mención a ninguna de ellas? ¿Qué otra cosa podría esperarse de unos medios de comunicación que no sólo se prestaron ilegalmente a la guerra sucia mediática del 2008 sino que ahora exigen a viva voz alegando la “libertad de expresión” (de quienes tengan en sus bolsillos los millones de pesos requeridos para contratar los costosos cuan difamatorios spots) que se les permita volver a darle al pueblo de México una repetición de lo que ocurrió en el 2008 incurriendo otra vez en lo mismo en las elecciones que habrán de venir, sobre todo las elecciones presidenciales futuras que es lo que realmente les importa a ellos y a los monstruosos poderes fácticos que están detrás de ellos?

Veamos ahora la misma nota dada desde otra perspectiva:

Y gritó: “¡Espurio!”...
Daniel Lizárraga y Gloria Leticia Díaz
Revista PROCESO
5 de octubre del 2008

Al fin se vio la eficacia del aparatoso dispositivo de seguridad y logística que se despliega en los actos públicos del presidente Felipe Calderón: el viernes 3 elementos del Estado Mayor lograron someter a los estudiantes Andrés Gómez y Marco Virgilio Jiménez, que increparon al mandatario durante la entrega del Premio Nacional de la Juventud por lo que consideraron un discurso “hipócrita” y “falso” acerca de la libertad y la democracia. Aunque en términos de seguridad fue un incidente menor, los estudiantes de esta época lograron resquebrajar -a cuatro décadas de la matanza de Tlatelolco- al menos la impunidad verbal.

Si una de las jornadas más aciagas para el presidente Felipe Calderón fue la del 15 de septiembre -tras el estallido de dos granadas en pleno festejo patrio en el zócalo de Morelia-, el viernes 3 quedará en las crónicas de su sexenio como el día en que un estudiante de 18 años, Andrés Gómez Emilsson, le gritó “¡espurio!” en pleno Palacio Nacional.

Esa mañana Calderón llegó al patio central para encabezar la entrega del Premio Nacional de la Juventud 2007, cuyo inicio estaba programado a las 10:30. Llevaba un traje gris claro y camisa blanca. Sonreía. Fue saludando a los galardonados formados frente al templete: de beso a las mujeres y con un fuerte apretón de mano a los hombres.

Le tocó el turno a Andrés Gómez, que cursa el bachillerato internacional becado en Oslo, Noruega, gracias a su alto rendimiento en matemáticas.

Pelirrojo y vestido con un sencillo traje negro, Andrés le dijo a Calderón: “No, no te puedo saludar”, y enfatizó su negativa cruzando las manos a su espalda. Movía la cabeza y agitaba su larga cabellera. “Está bien, muchacho”, le respondió el presidente y le dio una palmada a la altura de la cadera.

Los militares del EMP, encabezados por el general Jesús Castillo, lo mismo que el equipo de logística, no tuvieron tiempo de actuar en ese momento. De todas formas, el joven no parecía haber llamado mucho la atención y permaneció en el templete, sentado con el resto de los galardonados que esperaban ser llamados uno a uno.

Paciente, Andrés presenció desde la tercera fila el discurso de Isabel Priscila Vera Hernández, directora del Instituto Mexicano de la Juventud y encargada de elaborar la lista de invitados especiales. También escuchó a Eufrosina Cruz Mendoza, quien no pudo ser presidenta municipal de Santa María Quiegolani, Oaxaca, por el delito imperdonable de ser mujer e indígena. También habló la secretaria de Educación Pública, Josefina Vázquez Mota.

Poco después llegó el turno de Felipe Calderón, quien al prometerle todo su apoyo a Eufrosina Cruz decía: “Quien te niega, se niega a reconocer tus derechos, y los de tu gente y los de las mujeres en su comunidad, no puede permanecer impune. Por eso, cuenta con nuestro apoyo, por la dignidad humana, por la de las mujeres indígenas, por la democracia”...

Apenas estaba terminando de pronunciar la última palabra, cuando Andrés Gómez ya estaba de pie, señalándolo con el índice derecho. Su grito resonó en el Palacio: “¡Espurio!”.

El estudiante Andrés Leonardo Gómez Emilsson, que tuvo el valor inusitado de repetirle a Felipe Calderón en su cara algo que millones de mexicanos dan por hecho, no era cualquier estudiante. Se trata ni más ni menos que el mejor estudiante de México. Su objeción marca una nueva etapa en la Historia del México moderno. Al expresarle a Felipe Calderón su insatisfacción cara a cara llega a su fin la época en la que los eventos públicos servían únicamente para darle una oportunidad al Presidente de México para lucirse. Llega a su fin el reinado de los besamanos. El ejemplo puesto a los demás por este estudiante a los demás rompe por fin y para siempre con la rigidez protocolaria de estos eventos acartonados y abre la puerta -ahora sí- a la plena libertad de expresión en México, por mucho que tal cosa le pueda al hoy partido oficial y a los medios paleros de comunicación como TELEVISA y TV AZTECA que muy mal le han pagado al pueblo de México la oportunidad que se les ha dado para hacerse multimillonarios con las concesiones del espectro radiofónico de las que han abusado hasta más no poder, medios hoy aliados con la derecha y la derecha extrema para proteger sus multimillonarios intereses proyectando la imagen que hoy en día muchos mexicanos tienen de ellos:





Se necesitaba que entre un mar de cobardes surgiera un joven intrépido con la valentía que inclusive muchos adultos no tenían para hacer añicos el último reducto que le quedaba al gobernante en turno para estarse luciendo y estar recibiendo aclamaciones y aplausos como si fuese un dios. De aquí en adelante, ya no hay garantía ni para este mandatario ni para cualquier otro mandatario en el futuro en México de que no será increpado por nadie en las ceremonias en las cuales el Presidente esté como “invitado de honor”. El ritual del besamanos está ya oficialmente muerto; acaba de pasar a la Historia, gracias a la acción espontánea de Andrés Leonardo Gómez Emilsson. Este joven, de haber sido un estudiante en la ultra-fascista Universidad Autónoma de Guadalajara, posiblemente el día de hoy estaría muerto a manos de las criminales fuerzas de choque que los dementes dueños de este negocio educativo tienen a su servicio. Ciertamente, habría sido expulsado de inmediato sin contemplación alguna de esta institución en la cual la libertad de expresión y la libertad de cátedra son hoy letras muertas. (De cualquier manera, dada la enorme represión que se ejerce allí en contra de los jóvenes que tienen la mala suerte de caer en esa funesta institución, los jóvenes estudiantes que no terminan perteneciendo a la sociedad ultraderechista secreta Tecos terminan “domesticados”, terminan aprendiendo a callar todo el tiempo dado el enorme valor al silencio que se les inculca en dicha institución que jamás sería capaz de producir un estudiante como Andrés Leonardo Gómez Emilsson.)

En la siguiente secuencia de fotografías tenemos primer a Gómez Emilsson de pie, detrás del Presidente Felipe Calderón:





En la siguiente fotografía tenemos a Gómez Emilsson justo cuando le está diciendo “¡Espurio!”a Felipe Calderón en su cara mientras está hablando:





Y en la siguiente fotografía tenemos a Gómez Emilsson en el momento en el que uno de los guaruras del Presidente lo sujeta de inmediato para llevárselo fuera como si fuese un criminal de la peor ralea:





Estas son las imágenes censuradas que ninguno de los medios televisivos de México, o sea el monstruoso duopolio TELEVISA-TV Azteca, transmitió en ninguno de sus noticieros. Se está mostrando aquí algo que se le quiso ocultar al pueblo de México.

Pero esto no fue el fin del asunto. Siguiendo allí mismo el valeroso ejemplo de este joven que se atrevió a decirle en su cara al Presidente lo que nunca antes nadie se había atrevido a decirle a un sobreglorificado Presidente, otro joven, Mario Virgilio Santiago, agregó que en México no había libertad de expresión, y dándole la razón a éste último el “valeroso” Estado Mayor Presidencial en vez de dejarlo expresarse y darle a Felipe Calderón el tiempo para responderles a los jóvenes o por lo menos escoltarlos a la salida del recinto (lo cual ocurre en otras naciones civilizadas) de inmediato se arrojó también sobre él, llevándoselos arrestados como si fuesen los narcotraficantes o los secuestradores o los asaltabancos que operan tan impunemente en México y a los cuales el Estado Mayor Presidencial nunca toca y jamás ha contribuído a combatir. Irónicamente, la arbitrariedad cometida por el “valeroso” Estado Mayor Presidencial en contra de los dos jóvenes cuya única arma era la palabra ocurrió tan sólo un día después de conmemorarse el 40 aniversario de la matanza estudiantil de Tlatelolco en donde el Ejército mexicano se cubrió “de gloria” matando a diestra y siniestra a estudiantes cuya única arma era también la palabra, una mataanza de la que dicho sea de paso el PAN por décadas estuvo repitiendo que si llegaba al poder metería a los culpables de dicha matanza a la cárcel, promesa que jamás cumplió y, por el contrario, uno de los principales culpables de la matanza, el genocida Luis Echeverría Alvarez culpable también del halconazo de aquél Jueves de Corpus sangriento, recibía toda la protección que el Estado Mayor Presidencial le podía dar a su seguridad personal como premio a su atroces carnicerías al mismo tiempo que se llevaba detenidos a los dos jóvenes que se habían atrevido a increparle al Presidente en su cara.

En la siguiente fotografía tenemos a Marco Jiménez Santiago al lado de Andrés Leonardo Gómez Emilsson:





Como los estudiantes estaban desarmados y no habían agredido a nadie físicamente, tuvieron que ser llevados no ante un Juzgado Penal sino ante un Juzgado Civil para enfrentar cargos. Sin embargo, arremeter legalmente en contra de ellos a la vez que el crimen organizado hace impunenmente de las suyas en todo el país los habría convertido en mártires y héroes al mismo tiempo, y podría haber detonado una respuesta social contundente que podría haber terminado tumbando a un Presidente que al fin y al cabo muchos suponen producto de un fraude electoral maquinado de antemano. Es por esto y únicamente por esto que la Presidencia decidió no formalizar sus cargos en contra de estos estudiantes los cuales de cualquier modo antes de ser llevados al Juzgado fueron interrogados, fotografiados y mantenidos incomunicados por el Estado Mayor Presidencial en una habitación de Palacio Nacional como si fuesen unos delincuentes de lo peor.

En contra de la propaganda barata emanada de las filas del ultraconservadurismo fanático de México, los dos estudiantes detenidos ni son unos “agitadores profesionales” (mismo pretexto que se utilizó en 1968 para consumar la Matanza de Tlatelolco) ni son unos “vagos sin oficio ni beneficio”. Son los mejores estudiantes de México. Precisamente por ello habían sido invitados a dicho evento. Estaban allí por méritos propios, no por una generosa concesión que les haya sido dada por el todopoderoso “señor Presidente”. Más aún, lo que ambos externaron indignados fue un punto de vista que comparten con ellos millones de mexicanos: la certeza de que en las elecciones presidenciales del 2006 se consumó uno de los fraudes electorales más descarados y mejor elaborados en la Historia del México contemporáneo para impedir que la izquierda pudiera llegar al poder. De haber sido lo que expresaron un punto de vista aislado minoritario, seguramente habrían sido ampliamente criticados por la gran mayoría de la sociedad mexicana. En vez de ello, poco faltó para que una multitud indignada tomara las calles para dirigirse a los separos de detención con el fin de liberar a ambos por la fuerza en un equivalente mexicano de la Toma de la Bastilla. Entre las pocas decisiones cuerdas que ha tomado Felipe Calderón como Presidente fué el haber dado la orden de que no se fincaran cargos en contra de los jóvenes con el fin de que obtuviesen su liberación inmediata, porque de no haber hecho tal cosa el estallido nacional de apoyo no sólo estudiantil sino de una gran sector de la sociedad habría sido de tal magnitud que las consecuencias a largo plazo habrían hecho palidecer a la Matanza de Tlatelolco.

Los que entran a los libros de Historia por la puerta grande no son los cobardes ni los conformistas, a ellos la humanidad no les debe prácticamente nada. Son los que se atreven a romper los esquemas, son los que se atreven a pensar, son los que se atreven a salir de la masa y enfrentar los riesgos a los que su forma de pensar los expone quienes marcan nuevas pautas y nuevos derroteros a seguir, son ellos a quienes la humanidad les debe el haber sepultado en definitiva el esquema de las monarquías absolutas reemplazándolas por los sistemas democráticos parlamentarios, son ellos quienes han hecho avanzar a la ciencia revolucionando nuestros conocimientos, son ellos quienes han creado nuevas expresiones tanto en el arte como en la música, son ellos quienes dan el ejemplo a seguir. Y todos los demás haríamos mucho bien en seguirles su ejemplo, sobre todo aquellos que anhelan contribuír aunque sea un poco para ayudar a sacar al país del terrible bache en el que se encuentra, bache en el que cayó desde el momento en que la derecha infiltrada por una terrible y ambiciosa ultraderecha accedió a un poder al cual nunca debería de haber accedido como los hechos de hoy lo confirman.

En contra de las acechanzas de gente inmoral y ambiciosa que se la pasa urdiendo conjuras insanas cobijándose bajo las brumas de la obscuridad, gente cuya soberbia y megalomanía sólo puede terminar conduciendo a México a su inmolación, la primera línea de defensa radica precisamente en actos valerosos que ponen el ejemplo a seguir, ya sea de parte de estudiantes como Andrés Leonardo Gómez Emilsson y Mario Virgilio Santiago, de periodistas independientes como Carmen Aristegui, y de políticos como el alcalde Salvador Vergara Cruz. El paso por la vida de todos nosotros es temporal. Sólo nuestros actos quedan detrás de nosotros y las consecuencias positivas o negativas de dichos actos serán nuestro legado que nos sobreviva. Y hay actos que por su magnitud se sabe de antemano que sobrevivirán por mucho tiempo, actos como los realizados por los héroes nacionales que se acaba de nombrar. Mientras haya gente como ellos, cuyas conciencias y cuyas convicciones éticas no están a la venta del mejor postor, México aún tiene esperanzas de liberarse algún día de las lacras que lo están asolando y poder ir así sin estas lacras a cuestas en búsqueda de su propio destino.


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POST SCRIPTUM:


Una consecuencia directa de la afrenta cometida por los dos estudiantes que se atrevieron a cuestionar la legitimidad de Felipe Calderón como Presidente de México fue el endurecimiento de los procedimientos para garantizarle al Presidente que en todos los actos a los que vaya y en los que esté presente haya únicamente aplausos y felicitaciones y felipelandia, nada de sorpresas que demeriten la alegría oficial del evento, para que nadie se salga del script, para que todos esten sincronizados con la coreografia del show, como podemos verlo en la siguiente nota:

Censura en Palacio
Beatriz Pereyra
Revista PROCESO
16 de agosto del 2009

En la Presidencia de la República, el miedo a la expresión libre no tiene límite. Al joven nadador Rodrigo Martínez, multimedallista en la pasada Olimpiada Nacional, le quitaron el discurso que llevaba preparado en su calidad de orador y le pusieron en las manos uno “autorizado por el presidente”. Inofensivo su texto, pedía más ayuda para los jóvenes deportistas. El que le hicieron leer agradecía al presidente Calderón su presencia en ese acto y su apoyo incondicional al deporte.

El sudor provocado por la emoción de estar en Palacio Nacional humedeció tanto las manos del nadador Rodrigo Martínez Aguilar que alcanzó a mojar el fólder donde celosamente guardó, durante horas, la hoja del discurso que preparó para leerlo frente al presidente Felipe Calderón.

Cuando el muchacho de apenas 15 años –ganador de 11 medallas de oro en la Olimpiada Nacional 2009– esperaba ansioso su turno para hablar en nombre de sus compañeros, una mujer del staff de la Presidencia de la República se le acercó para informarle que no podía leer lo que había redactado y le entregó un documento con el discurso oficial.

“Se me acercó muy amigable. Me dijo que ya el presidente había autorizado el discurso y que ése era el que tenía que leer”, cuenta Rodrigo.

“Fue la persona que siempre viene con el presidente que, supongo, ha de ser su asistente o como una jefa de seguridad. Ella me lo cambió, pero fue una de las dos que me dijeron porque había otra señora que es como de publicidad o algo así y me lo pidió (el discurso) porque dijo que se lo iban a leer a la Presidencia. No sé si lo leyeron o no pero llegaron a cambiármelo”, detalla.

Aquel miércoles 5 de agosto fue la segunda vez que Martínez estuvo en un acto con el titular del Ejecutivo, como portavoz de los atletas mexicanos para la ceremonia de premiación de la Olimpiada Nacional en la que ha participado desde 2006 con una cosecha de 31 medallas, 24 de las cuales son doradas.

En 2007, en la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) redactaron el documento para su exposición oral, y se lo entregaron un día antes del evento.

En esta ocasión, el Consejo Estatal para el Fomento Deportivo y Apoyo a la Juventud (CODE), le dio al nadador la oportunidad de colaborar en la elaboración de su discurso, pero se quedó con las ganas de leerlo.

“Al principio me puse un poco nervioso y medio me saqué de onda porque no supe qué hacer; ni modo que les diga que no, si ellos son la gente que manda en nuestro país. Sentí un poco de impotencia al momento de que me lo dieron pero al final me tuve que acostumbrar y dije: 'ellos saben por qué me lo quitan'. La señora me explicó que eran cosas internas. Le dije que sí, que no había problema”, recuerda el deportista.

–¿Te gustó leer el discurso que te dieron? –se le pregunta.

–Pues no fue un discurso malo pero no es lo que yo quería decir.

–¿Por qué crees que te lo quitaron?

–Pienso que no querían que saliera en los medios de comunicación lo que yo iba a decir, por temor a que dijera una imprudencia o a que como el discurso lo había hecho yo no me lo hubieran revisado en casa.

–¿Consideras que los deportistas deberían tener el derecho de expresarle al presidente lo que sienten y piensan?

–Nosotros los tenemos que hacer (los discursos) porque somos quienes los leemos. Nos queremos expresar y si no, ¿para qué lo leemos nosotros? Que lo lea alguien más porque no vamos a manifestar lo que queremos y nos están obligando a decir unas palabras que no son nuestras.